Somos pocas (pero somos) las personas que tenemos alergia al paracetamol y al grupo de los AINE (antinflamatorio no esteroideo): ninguna pastilla común nos sirve contra el malestar de la gripe. Nada podemos tomar que nos alivie la fiebre, etc. Un sinfín de medicinas tradicionales nos ayudan a contrarrestar algunos de los efectos, pero nada es lo mismo. Dichoso aquel, beatus ille, que puede tomar una "pepita" y sentirse mejor para el trabajo y soportar el tedio del día. Para mí, en cambio, solo me queda acudir a una buena taza de espresso.

El café no cura la gripe. Puede facilitar la absorción de la vitamina C o, según refieren algunos estudios recientes, a dilatar nuestras vías respiratorias. El café no cura la gripe, pero es un poderoso estimulante y tonificante que nos ayuda a seguir adelante con la gripe a cuestas. Ahora, claro, hablemos de un café bien preparado. Podemos ir, si estamos en Lima, al Café Verde o a Arabica Espresso Bar o a la Osteria di Gianfranco, todos ellos en diversos barrios de Miraflores. Hoy debemos nuestro relativo alivio a una extraordinaria taza de espresso del Café Verde. Ahí la atención es muy buena y el café es una bendición. Si es que no cuentan en sus casas u oficinas con una máquina apropiada (y si es que la gripe no es fulminante, pero sí les permite trasladarse en tramos cortos) anímense a visitar uno de estos locales.


Así empieza el espresso en el Café Verde...


y así termina... Las fotos son cortesía de su facebook.


En el Café Vede café venden los granos molidos o enteros. Su personal, además, nos podrá comentar las características de los granos seleccionados. Que venga la primavera, pero que siga el espresso...