"Venezuela es un territorio hermoso" es una frase que, lamentablemente, hoy se dice poco, pues la coyuntura política hace que desviemos nuestra atención. Afortunadamente mi querida familia política es el principal referente que tengo del territorio y, por lo demás, de su cultura gastronómica. Ya habrá tiempo de hablar del chocolate venezolano (acaso más sofisticado que el suizo... con el perdón de los franceses...), de su café, de sus golosinas, de su pan de jamón... Ahora, en época de verano, quiero recomendarles un platillo formidable que no solo es delicioso en su versión tradicional, sino que además se nos presenta como un verdadero punto de partida para infinidad de recetas: se trata de la cachapa.

La cachapa es una suerte de panqueque o torta a la plancha hecha sobre la base de maíz amarillo rallado o procesado (el mortero se nos presenta ya como algo muy vintage...) con huevos, manteca y algo de papelón rallado o chancaca o melaza de caña, según se le llame. Se rellena con abundante (como se aprecia en la foto) queso fresco (llamado en Venezuela queso de telita, como lo he conocido también en la costa de Arequipa). Se come al paso con las manos o en restaurantes desnaturalizadamente, es decir, con cubiertos.

Cachapa con abundante queso fresco

 

Como una suerte de taco, este platillo nos parece mucho más logrado por su balanceado sabor. El dulzor del maíz es un magnífico acompañante para el queso y, por ello, un excelente abrebocas al que podríamos adjudicarle una mayor variedad de rellenos (considerando que en Venezuela es común comerla con jamón). Por ejemplo, famosa es una variedad llamada arepa reina pepiada (o pepeada) que se rellena con una ensaladilla (al mejor estilo de Andalucía) de gallina mechada, papa, zanahoria y, sobre todo, palta... ingredientes que van ligados con mayonesa. Este mismo relleno, ya nos corregirán desde Venezuela, podría ir muy dentro de una cachapa.

Arepa reina pepiada

 

Nos gustaría, por ejemplo, probarla con un relleno de palta, camarones (o langostinos o gambas)y salsa Golf, al mejor estilo de nuestro cóctel de camarones, pero más informal. Quedaría muy bien, se nos ocurre, con pulpa de cangrejo y queso Brie o con trucha ahumada y una mermelada de ají... Ciertamente es un pretexto para buscar los empaques de la mezcla para la masa de cachapa (en el super o deli más cercano) y experimentar (nosotros tuvimos la suerte de recibir una de regalo por Navidad). El verano nos reclama vinos claros frescos y bocadillos sabrosos y variados: la cachapa es una excelente opción.

Si desean ver la desconstrucción de la cachapa les recomendamos este vídeo del cocinero Sumito Estévez. Hay otros en YouTube que muestran las versiones más convencionales. ¡Buen provecho chamos!